¿Y si estas líneas no me mantienen atada a la vida?. ¿Y si no lo resisto?. Me siento al borde de mi propio abismo, de lo que quiero o puedo soportar.
Miro las pastillas. Las cuento. Pienso en ellas. Sé que están ahí, que son mi salida, la más rápida, la que me devolvería mis alas, si es que algún día las tuve.
No soporto el dolor, no soporto el cariño, ni las miradas, ni la pena.
Si estas palabras no me atan a la vida, no sé qué lo hará. Me pierdo. Me estoy perdiendo cada segundo que pasa, y estoy cansada de luchar. Quiero abandonar, tirar la toalla, descansar. No soporto mi vida, ni lo que le hago a lo que me quieren. No merezco su cariño, ni su atención, ni su preocupación.
¿Pero y a mí quién me va a salvar?. ¿Quién puede salvarme de mí misma?. ¿Quién puede protegerme de la autodestrucción a la que me encamino?.
Miro las pastillas. Las cuento. Pienso en ellas. Sé que están ahí, que son mi salida, la más rápida, la que me devolvería mis alas, si es que algún día las tuve.
No soporto el dolor, no soporto el cariño, ni las miradas, ni la pena.
Si estas palabras no me atan a la vida, no sé qué lo hará. Me pierdo. Me estoy perdiendo cada segundo que pasa, y estoy cansada de luchar. Quiero abandonar, tirar la toalla, descansar. No soporto mi vida, ni lo que le hago a lo que me quieren. No merezco su cariño, ni su atención, ni su preocupación.
¿Pero y a mí quién me va a salvar?. ¿Quién puede salvarme de mí misma?. ¿Quién puede protegerme de la autodestrucción a la que me encamino?.