Nadie. Nadie tiene "la culpa". Es algo que es así, simplemente.
Mi pareja, que es la persona más cercana a mí, está frustrada y triste por mí. Es, probablemente, la persona más buena, entera y grande que he conocido, y veo cómo sufre por no poder hacer nada, porque me ve y me siente sufrir, pero no puede hacer nada. Ojalá no me quisiera tanto, porque entonces podría dejarme ir.
Es horrible vivir con alquien deprimido, porque es doloroso verlo caer y caer, y no ilusionarse por nada. Esforzarse en proteger y cuidar a alguien deprimido, y ver que no solamente no avanza, sino que esa persona se enfurece, desprecia los esfuerzos o, simplemente, los ignora. Pero no es culpa de la pareja que el otro esté deprimido, al menos no lo es en mi caso. Es verdad que no siempre ha hecho cosas que me hicieran sentir bien, y a veces ha hecho cosas que me hicieron sentir mal, pero no ha provocado el estado en que me encuentro. Sé que tengo mucha suerte de tener la pareja que tengo, de que me quiera hasta el límite de sus fuerzas, pero lo sé con la cabeza, porque en este momento no puedo sentirlo, porque solamente hay frío. Y ojalá consiguiera hacer que me odiara y se marchase, porque no quiero que cargue conmigo, con mi tristeza, con mi desesperación. Tengo miedo de arrastrar a la persona más especial que he conocido conmigo. Apartarla de mi lado es la mayor prueba del amor que siento.
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