Y aún así, a veces, veo un pequeño resplandor: algo sale bien en el trabajo, hay un momento bueno con alguien importante, y lo veo. Veo ese destello esquivo, la ilusión de que vivir de otra manera es posible, de que los momentos malos pueden no ser lo habitual para pasar a ser la excepción. Y desearía con todas mis fuerzas poder creérmelo, y a veces hasta me lo creo de verdad...hasta el siguiente bache.
Ha habido temporadas en las que he llegado a pensar que lo había conseguido, pero el último año y medio se ha encargado de desmentirlo...Quizá sólo sea una mala racha muy larga, o quizá es que la buena fue muy corta...
Y entonces...
Hay días en los que parece que me va a estallar la cabeza, y a veces querría que lo hiciera...Añicos volando por todas partes, perdiéndose...
Quizá la solución para mí fuera romper con mi vida y empezar una nueva en otro lugar, con otras caras, donde nadie me conozca. Quizá mi pareja quisiera venir conmigo, quizá no...aunque quien parece querer escapar de esta vida soy yo...¿Sería justo pedirle eso a alguien?. ¿Sería yo capaz de pedirlo, capaz de hacerlo?. ¿Lo haríamos los dos?...Hay días en los que solamente querría perderme entre la multitud, y no ser nada, ni nadie. Ser ceniza, polvo en el viento, y perderme y no pensar.
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